LAUTARO PARRA

Administrador Mayo 28, 2012 Leyendas No hay comentarios en LAUTARO PARRA

José Lautaro Parra Sandoval, llamado “Talo” en familia, nació en Chillán, Chile, el 16 de agosto de 1928, penúltimo hijo de Clarisa Sandoval y Nicanor Parra Parra. Con sus ocho hermanos, Nicanor, Hilda, Violeta. Eduardo, Roberto, Polito, Yuca y Oscar, todos folkloristas, siembran al voleo semillas maduras de ideales de amor a la patria, a la humanidad.

Decir esto de ellos no es literatura hueca de contenido. Son hermanos que entre playas, peñas y farallones llevan alegría y la esperanza a su pueblo.

Lautaro formó “Los Viejos Parra” junto a Lalo; además tocó en la Peña de los Parra junto a Violeta, Ángel e Isabel.

Luego del Golpe de Estado en Chile de 1973 y posterior comienzo del Régimen Militar, Lautaro se exilia definitivamente en Suecia, en donde continúa su trabajo musical, muchas veces junto a su esposa, la periodista Birgitta Brorström. Desde 1986 a la actualidad, reside en Estocolmo, Suecia. Ha publicado una gran cantidad de libros y producido discos en ese país.

 

Novelas:

▪    Jacinto Laguna

▪    La Pacha Mama

 

Canciones:

▪    Los Viejos ParraCuecas del Señor Corales

▪    Carpa de La Reina

 

Canciones Solistas:
El Caballo del Diablo (1972)

 

CONTACTO: lautaroparra68@hotmail.com

 

LAUTARO PARRA EN SUECIA

 

LAUTARO PARRA JUNTO A SU HERMANO EDUARDO PARRA (TIO LALO)

A continuación, presentamos extractos de su obra “La Pacha Mama”, dedicado a la memoria de la señora Clarisa Sandoval, madre y pilar fundamental del clan Parra Sandoval.

Antiguo testamento

Aquí me presento yo
Pa` que vean que soy gallo
Agilidoso cual rayo
Sabihondo como dos
Perdón pido por mi tos
Que agita mi cuello duro
Y pa` salir de este apuro
Que tengo cual compromiso
A todos pido permiso
De corazón se los juro.

 Ya que prestan atención
Les aclaro que el permiso
Que les pido muy sumiso
Es pa` dar mi presentación
Me dedico a la canción
Y también a la guitarra
Soy payador de garra
Hijo de un famoso clan
Soy nativo de Chillán
Me llamo LAUTARO PARRA.

 Vine al mundo cierto día
En el frío mes de Agosto
Donde fabrican el mosto
Con singular maestría
Allá está la gente mía
Esperando a que los vea
Es una hermosa ralea
A la que mucho respeto
Porque soy hombre completo
Que a la vida da pelea.

 Yo recorrí el mundo entero
Y se los cuento sin plata
Rompí diez mil alpargatas
Que yo compre sin dinero
Ahora seguir yo quiero
Narrando desde el comienzo
Con el recuerdo me trenzo
Pa` no equivocarme tanto
Contare dichas, quebrantos
Corrientes y con suspenso.

 Antes de contar lo mío
Prefiero narrar lo ajeno
Porque es asunto muy bueno
Decir lo que el otro ha vivido
Esto todo lo he aprendido
Sin escuela ni liceo
Es como yo bien veo
Lo aseguro de verdad
Escúcheme usted sabrá
Reconocer mi deseo.

 Es realmente una historia
Bien difícil de creer
Porque va a conocer
A gente que está en gloria
Le pido yo a la memoria
Que me aguante pa` narrar
Tal cual lo voy a contar
Sin alargar ni un poquito
Que antes de ponerme a gritos
Mi instrumento he de afinar.

 No me miren por mi facha
Solo escuchen mis palabras
Yo no soy como la cabra
Que le cuelgan las hilachas
Mi garganta se me encacha
No quiere entrar en pelea
Pero mi seso desea
Entrar pronto en este caso
Hablare hasta por si acaso
Las cosas de mi ralea.

Voy a empezar despacito
No me gusta andar al trote
Pa’ que ande bien mi marote
Y no pisar el “palito”
Les digo que en un pueblito
Poblado de gente buena
Había un poco de pena
Por asuntos amorosos
Pero eran bien sabrosos
Los chismes de gente ajena.

 San Fabián de Alico era
Puro campo de verdad
Ahora no es gran ciudad
Es un pueblo que prospera
Pero de todas maneras
Es el lugar de mi vieja
De ella nace la madeja
De lana muy conocida
Mejor dicho la partida
De una familia pareja.

 Ahí nació don RICARDO
De apellido SANDOVAL
Trabajó como animal
Y fue duro como el cardo
Hijo de don EDUARDO
Hombre muy rico y decente
Que en la guerra fue un valiente
Se casó con HERMERALDINA
Era una gente muy linda
Con muchísimos parientes.

 Don Ricardo se caso
Con una gran campesina
Que se las daba de fina
Una reina se creyó
En las redes que tendió
Pa` atrapar a su marido
Le jura y le ha prometido
Cuidarlo y serle fiel
Mucho se rió de él
Él calladito ha sufrido.

 Don Ricardo Sandoval
Hombre, labor y futuro
De conocimiento puro
De su terruño natal
Trabajó en lo natural
Y con su arado bordaba
La tierra se doblegaba
Y a la vez le sonreía
Antes de empezar el día
Ricardo trabajaba.

 Entonando una canción
Ensilla su potro overo
Montándose en sus aperos
Se va a buscar a otro “pion”
Son diez en esa ocasión
El es el patrón del fundo
Su capataz don SEGUNDO
Les ordena a sus peones
En eso empiezan los sones
Del amanecer profundo.

 Cada cual a su trabajo
Ricardo también lo hace
Además es él la base
En toda la hacienda El Bajo
Su mujer con sus refajos
Se levanta a mediodía
Otra cosa no sabía
Hacer mi abuela en su casa
Todo el resto se lo pasa
Magullando porquería.

 Ricardo va a recortar
Con azada y con picota
Se le ensucian sus ojotas
Pero no le han de importar
Se detiene a disfrutar
Del canto azul del jilguero
Cambia de lado el sombrero
Pa` poder mirar mejor
O planta una coliflor
A la orilla del estero.

 Los frutos vienen corriendo
En la cosecha temprana
La zafra resulta sana
Don Ricardo está sonriendo
Mientras en casa comiendo
Está su mujer flojota
Que se mira y se amonona
En el espejo del baño
Es así entero el año
Qué le pasa esta patrona.

 Ellos son mis dos abuelos
Por parte de mi mama
Que en herencia dejaran
Sus descendencias y anhelos
El hoy se encuentra en el cielo
Ella en el limbo se mece
No lo he pasado dos veces
Pa’ decir lo que les digo
Pero recorran conmigo

La ruta que en mi alma crece.

 Ricardo peleaba el ajo
En sus tierras laborando
De sol a sol trabajando
En sus terruños de El Bajo
A su fundo le hace tajos
Con los arados y palas
Y natura les regala
Frutos que son envidiados
Por los otros hacendados
Que descansan en sus salas.

 Al regresar a la casa

No hay comida en la cocina
Toda la casa cochina
Y de su vieja ni traza
Porque en las fiestas lo pasa
Comiendo ricos manjares
Visitando los lugares
Viendo su fantasía
Y se llamaba AUDOLIA
Pa’ colmo de los pesares.

 Al viejo un jarro de harina
En su mesa le han dejado
En un tarro destapado
Saca agua desde una tina
En la apagada cocina
Tomar azúcar granulada
Y se mandó una panzada
Pa’ calmar un poco el hambre
Esta flaco como alambre
Ella gorda como pava.

 A las cinco de la mañana
Va otra vez a trabajar
Y su vieja a disfrutar
Saciando todas sus ganas
El viejo con su manzana
Debe aguantar todo el día
Eso fue asi a fe mía
Todos los días del año
El no comer le hizo daño
Sin regañar padecía.

 El pobre hombre se enfermó
De tanto trabajar duro
Pa’ dejarle buen futuro
A la que tanto él amó
Pero ella se olvido
A la vida conocer
No fue una buena mujer
Con Ricardo Sandoval
Que él se ha puesto muy remal
Por la falta de comer.

 Cuatro hijos vienen bien
A la vieja de mi abuela
La GERALDINA y la CHELA

La CLARISA y el DANIEL
Mi abuelo con su papel
De trabajador muy fuerte
Con sus hijos toma suerte
Porque mucho lo quisieron
Y también lo comprendieron
Hasta el día de su muerte.

 El hombre murió muy flaco
Por la falta de la comida
La vieja lo maldecía
Nunca hizo arrumaco
En cambio se mandó un taco
Del aguardiente más fuerte
Allí se ha quedado inerte
Al lado de la botella
Millonaria quedo ella
Que vieja con buena suerte.

 Acudió todo el poblado,
Al morirse Sandoval
No tuvo un buen funeral
Ella ni un poco ha llorado
Flores ellas no ha comprado
La gente trajo corona
Y se ríe la bribona
Con un JA distorsionado
Porque el viejo le ha dejado
Millonaria en esa zona.

 Como mi abuela era inculta
Perdió toda su fortuna
Sin otra causa ninguna
Pues nunca se creyó adulta
Tuvo que pasar sus multas
Por deudas con intereses
Al no pagar muchos meses
Los pagos de la escritura
Ahí encontró la amargura
Por no pensarlo dos veces.

 Hablo yo de los papás
De Clarisa Sandoval
Pa’ ni bien o pa’ mi mal
Quiero contar la verdad
Alguien me reprochara
De seguro mi franqueza
Pero hablaré estas rarezas
Tal como allí sucedió
Después de que se murió
El padre de esta belleza.

 Asi fue y me lo contó
Mi mamá en una tarde
De pena lloró mi madre
Pero después se calmó
Todo lo que sucedió
A la vieja no hace mella

La retaron dos estrellas
Pero no escucho re nunca
Su vida se quedó trunca
Muy sola se quedó ella.

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